Orígenes e historia del Shiatsu

Orígenes e historia del Shiatsu

Para conocer los orígenes del Shiatsu tendríamos que hacer un viaje en el tiempo de casi 2.500 años, cuando los sacerdotes taoístas de las montañas del norte de China practicaban el Do-In (Tao Yin). En sus orígenes el Do-In consistía en un sistema de ejercicios en los que había los automasajes y la terapia de puntos de presión con el fin de facilitar la desintoxicación y el rejuvenecimiento del cuerpo.

Con el paso de los años esta técnica derivó en otras disciplinas como el Qi Gong, el Tai Chi y muchas otras artes marciales. Todas ellas, sin embargo, mantuvieron un objetivo común que era influir sobre el Qi, la energía que se manifiesta a través de los dos principios opuestos y complementarios, los ya popularizados “Yin y el Yang”.

Durante el siglo XIX, y de la mano de la medicina occidental moderna, todas estas artes marciales y los conocimientos tradicionales fueron relegados al folklore. No fue hasta principios del siglo XX que se permitió usarlos para promover el placer y la relajación, siendo unas terapias realizadas únicamente por ciegos y geishas.

Puntos vitales tradición

La primera referència moderna de Shiastsu la encontramos en 1917 en un libro del maestro Tamai Tempaku llamado “Shiatsu Ho”, en el que se combinan tanto los conocimientos tradicionales como los conocimientos sobre anatomía y fisiología Occidentales. El Shiatsu, poco a poco, volvió a despertar interés y fue difundido a través de dos corrientes: la del Maestro Tokujiro Namikoshi y la del Maestro Shizuto Masunaga.

En 1957 el Shiatsu fue reconocido por el Ministerio de Salud y Bienestar Social de Japón “como una forma de terapia individual” y está incorporado como una práctica en su Sistema de Salud. El Shiatsu pues es definido de la siguiente forma:

‘“El Shiatsu es una forma de manipulación administrada con los pulgares, dedos y palmas de las manos, sin la utilización de instrumentos mecánicos o similares, para aplicar presión sobre la piel humana, corregir disfunciones internas, promover y mantener la salud y tratar enfermedades específicas’. No tiene efectos secundarios. 

Shiatsu tradicional

 

ESTILO NAMIKOSHI:

Es precursor el maestro Tokujiro Namikoshi (muerto en octubre del año 2000), fundador de la Shiatsu Japan College seguido por su hijo Toru Namikoshi (muerto de accidente) autor del libro fundamental de la escuela. Continuado por Matsuko Namikoshi y Takahashi Namikoshi en Japón (mujer e hijo). El estilo Namikoshi fundado en los principios de la medicina kanpoo se acerca actualmente por lenguaje y formas a la medicina occidental.

El Shiatsu que comenzó a practicar Tokujiro Namikoshi inicialmente estaba compuesto por un 80% de manipulaciones horizontales (tipo quiromasaje) y un 20 % de presiones.

Los años de trabajo le demostraron que la efectividad de la técnica era mucho mejor si se invertían los porcentajes, es decir, un 80% de presiones y un 20% de otras manipulaciones. De esta forma se llegó al Shiatsu de hoy en día, que practican de una forma profesional en Japón más 12.000 terapeutas.

 ESTILO MASUNAGA:

Creado y desarrollado por Shizuto Masunaga, (muerto en 1981) profesor de la  Shiatsu Japan College durante 5 años. Filósofo y profesor de medicina china. Su estilo es más cercano a los planteamientos del reequilibrio energético, trabajando sobre los meridianos tradicionales de acupuntura.

Masunaga se marchó de Japón y se estableció en EEUU. Desde allí extendió su estilo por EEUU y Europa, en los años 70.

En Europa y en España actualmente se está trabajando para la regulación del Shiatsu gracias a la fuerte promoción de la Alianza Europea de Escuelas de Shiatsu. Esta alianza se creó en el Congreso Internacional de Shiatsu Madrid 2009, y está formada por escuelas de España, Italia, Holanda, Reino Unido, Francia, Bélgica, Portugal, etc. El objetivo es crear un marco legal que permita regular el Shiatsu en Europa y estandarizar la enseñanza de esa técnica.