Macrobiótica: Las claves para vivir 100 años

Macrobiótica: Las claves para vivir 100 años

Japón es el país más longevo del mundo, no solo porque tiene la esperanza de vida más alta, sino porque también es el territorio donde más años se puede vivir con autonomía y bienestar físico, lo que se conoce como la “esperanza de vida saludable”.

Se cree que uno de los principales motivos para este hecho es la alimentación fresca y saludable de la población nipona, un factor que llevan años investigando los mejores expertos de todo el mundo.

En este artículo os cuento algunas de las claves de la alimentación para lograr alcanzar el objetivo de disfrutar de una vida larga, saludable y que proporcione un bienestar interior, tal y como lo hacen en Japón y otros países asiáticos.

 

Alimentación macrobiótica
Cuando hablamos de cuidar la alimentación, uno de los factores más importantes consiste en cuidar los alimentos que se consumen. Es importante conocer la influencia que ciertos alimentos pueden tener en nuestro cuerpo para sacar el máximo provecho de los beneficios y tratar de restringir aquellos que no son tan positivos.

En esto consiste la alimentación macrobiótica. Se trata de una dieta basada en el principio del Yin y Yang y que deriva de las cocinas de origen oriental, donde a menudo, la alimentación, la medicina y la espiritualidad forman parte de un único concepto.

 

Si nos remontamos miles de años atrás vemos que muchos pueblos de la antigüedad ya basaban su alimentación en productos naturales como son los cereales y las hortalizas. Sin embargo, la macrobiótica no se limita únicamente a ser una alimentación saludable, sino que también implica una manera de vivir o de entender la vida

La macrobiótica es una forma consciente de alimentarse, de conocer los alimentos, su composición y sus acciones en el cuerpo para garantizar una buena nutrición y producir una sensación de bienestar interna, física, emocional y espiritualmente.

La vida en las sociedades contemporáneas ha fomentado la aparición de nuevas enfermedades, problemas cardiovasculares, o una constante sensación de estrés, por lo que en muchos casos la alimentación macrobiótica puede jugar un buen papel como método preventivo.

Es muy importante dejar claro que la macrobiótica no es un método simple sino que requiere un cierto conocimiento de sus principios. así que antes de empezar y decidir hacer un cambio radical en la alimentación, es importante conocer sus conceptos y todas las posibilidades que nos ofrece para poder beneficiarse al máximo de los resultados.

 

Alimentación macrobiótica

 

¿Cuáles son los principios de esta alimentación?
La medicina macrobiótica se introdujo en Occidente por Yukizaku Sakurazawa en su primer viaje a los Estados Unidos en el año 1960. Sakurazawa era un japonés que padeció tuberculosis en su adolescencia, así como múltiples úlceras en el estómago, recibiendo un diagnóstico de pocos años de vida por parte de los médicos. Por este motivo, comenzó a estudiar medicina oriental y la influencia de todos sus principios alimentarios. Al poner en práctica estos conocimientos y cuidar pequeños detalles que acompañan todo el proceso de alimentación logró curarse.

A continuación te dejo un pequeño listado de hábitos que puedes empezar a aplicar en tu alimentación para nutrirte de una forma más saludable.

Masticación
La masticación es la base de toda buena alimentación. Si masticamos correctamente un alimento le ahorraremos al estómago su primer paso de degradación para empezar el proceso digestivo. Además el sabor del alimento se incrementa y mejora al masticarlo bien. Si masticamos bien descubriremos que necesitamos comer menos, lo que beneficia aún más al aparato digestivo y al cuerpo en general.

Líquidos
No se deben consumir líquidos de forma excesiva, la sed es el mejor parámetro para saber cuánto líquido ingerir. Si hay exceso de líquidos hará que los riñones se sobrecarguen y es cuando aparecen los dolores de cintura y fatiga. Todos los alimentos ya poseen agua, por lo que al comer ya estamos incorporando líquidos de forma más o menos inconsciente.

Alimentos procesados
Los alimentos envasados, congelados, precocidos y en general todo aquello industrializado, debe evitarse o reducirse al mínimo. Los conservantes tienen efectos negativos sobre las funciones corporales y a la larga acaban produciendo muchos tipos de trastornos. Los alimentos deberían ser frescos y en lo posible de cultivo orgánico para evitar ingerir fertilizantes e insecticidas.

Condimentos, café y té
Evitar alimentos químicos como la mayonesa o el ketchup. Para la sal se recomienda el uso de sal marina, no refinada y en pequeñas cantidades. El consumo recomendado de sal varía mucho según el tipo de persona, su edad, su actividad física, energía, estado de salud, etc. Lo mejor es cocinar sin sal y luego agregarla en el plato.

El café, té común y mate de bombilla, deberán restringirse al máximo ya que son excitantes del Sistema Nervioso Central y tóxicos para las articulaciones.

Alimentos animales
El exceso de consumo de alimentos de origen animal no es aconsejable y, en muchos casos, si la dieta está bien balanceada, no son necesarios.

La macrobiótica permite el consumo de pescados de mar frescos y huevos fecundados hasta dos o tres veces por semana. Los lácteos y derivados están desaconsejados, ya que estos sufren procesamientos químicos y hormonales además de contener muchos conservantes. 

Los animales salvajes como algunas aves, las ostras o el conejo, pueden ser ingeridos esporádicamente.

Alimentos dulces, harinas blancas
Es recomendable evitar el azúcar, los dulces, las galletas, la miel de abejas y sus combinaciones. La cantidad de hidratos de carbono que aporta una dieta macrobiótica estándar es suficiente para cubrir con sus requerimientos. En contadas ocasiones se puede utilizar en pequeñas cantidades miel de cereal y también en forma limitada harina integral para preparaciones.

Solanáceas
La patata, el tomate, la berenjena y toda clase de pimientos se deberían evitar, sobre todo si están muy maduros, porque tienen un alto grado de solanina que puede resultar muy alcalinizante para ciertas personas sensibles a los glicoalcaloides y producir trastornos en las articulaciones, arterias u órganos, las temidas calcificaciones. 

 

Estos son algunas de las claves que te ayudarán a disfrutar de una alimentación más saludable, cuidada y natural. Ten en cuenta que siempre puedes adaptarla a tus necesidades y gustos, nadie conoce mejor tu cuerpo que tú mismo o tu misma.

Te aconsejo que pruebes a combinar una dieta macrobiótica con algunas de las terapias que te ofrece el Shiatsu. Verás cómo tanto tu cuerpo como tu mente responden y te lo agradecerán. Puedes consultar fácilmente todas las terapias que ofrezco y no dudes en ponerte en contacto si quieres consultar cualquier cosa.